Zoom y Mindbody: Imparte clases de yoga virtuales con reserva automática.

Agregar clases en línea es una de las maneras más prácticas de hacer crecer un estudio de yoga. Llegas a estudiantes mucho más allá de tu vecindario, ofreces a tus miembros actuales más opciones para practicar y lo haces sin alquilar más espacio físico. Esta guía te explica cómo impartir clases virtuales de yoga en Zoom mientras Mindbody se encarga de las reservas y los pagos.
Por qué las clases en línea valen la pena para tu estudio.
Las clases virtuales no son solo un plan B. Permiten un crecimiento real para tu negocio y ofrecen beneficios reales a tus alumnos.
- Llegar a un público más amplio. Las clases en línea te permiten atraer estudiantes de cualquier lugar, no solo de quienes pueden desplazarse hasta tu domicilio. Ese es un camino real hacia el crecimiento.
- Mayor flexibilidad para los estudiantes. Las personas pueden practicar según su propio horario y desde dondequiera que estén, lo que ayuda a que los miembros ocupados permanezcan inscritos en lugar de abandonar la práctica.
- Menores gastos generales. Las clases en línea no requieren el alquiler de una sala, por lo que puedes ofrecer más clases sin aumentar tus costos.
- Mejor accesibilidad. Los estudiantes con limitaciones físicas, o aquellos que viven lejos de cualquier estudio, finalmente pueden participar.
- Mayor comodidad. Los miembros pueden unirse desde casa y ahorrarse el desplazamiento, lo que les facilita mantener su práctica.
En conjunto, estas características convierten las clases virtuales en un valioso complemento para la oferta de casi cualquier estudio.
Cómo configurar Zoom para tus clases
Zoom es una plataforma de vídeo muy utilizada y un lugar fiable para las sesiones de yoga virtuales. Empezar es muy sencillo.
- Crea una cuenta de Zoom. Regístrate en la página web de Zoom y elige el plan que mejor se adapte al tamaño de tus clases.
- Programa tus clases. Utilice Zoom para configurar la fecha, la hora y la duración de cada sesión.
- Comparte el enlace. Una vez programada la clase, los estudiantes se unen haciendo clic en el enlace de la reunión.
- Familiarícese con las herramientas. Dedica un poco de tiempo a familiarizarte con funciones como compartir pantalla y fondos virtuales para que tus sesiones tengan un aspecto profesional.
Una pequeña configuración inicial se traduce en una experiencia fluida y profesional para cada estudiante que se inscribe.
Deja que Mindbody gestione las reservas y los pagos.
Zoom imparte la clase. Mindbody se encarga de la parte administrativa. Cuando ambas plataformas trabajan juntas, dejas de hacer tareas tediosas a mano.
- Configura tu cuenta de Mindbody. Regístrate y elige el plan que mejor se adapte a tu estudio.
- Conecta Mindbody y Zoom. Utiliza la integración de Mindbody y Zoom de APIANT para conectar ambas plataformas. Una vez conectadas, el alumno que reserve una clase virtual en Mindbody recibirá automáticamente lo necesario para unirse a Zoom, sin que tengas que realizar ningún paso manual.
- Gestionar horarios e inscripciones. Crea tu horario de clases y lleva un registro de quién está inscrito, todo en Mindbody.
- Gestionar pagos y membresías. Mindbody se encarga de los pagos y las suscripciones en línea, por lo que los ingresos se recaudan y se controlan sin trabajo adicional.
Con Mindbody gestionando las clases, las inscripciones y los pagos, tu estudio online funciona con la misma fluidez que el presencial, y no tienes que estar copiando información entre dos sistemas.

Lograr que los estudiantes se inscriban
Las clases en línea solo hacen crecer tu negocio si la gente las conoce. Algunas maneras comprobadas de llenar tus clases virtuales:
- Utiliza las redes sociales. Anuncia tus clases online en las plataformas que tus miembros ya utilizan y publica contenido útil, como consejos de yoga, para mantener el interés.
- Envía un correo electrónico a tus alumnos actuales. Tus miembros actuales son tu público más receptivo. Infórmales sobre las clases virtuales y las ofertas de lanzamiento.
- Colabora con personas influyentes. Una recomendación de una voz de confianza en el mundo del fitness y el bienestar puede dar a conocer tus clases a nuevos alumnos.
- Ofrezca una prueba gratuita o un descuento. Una primera sesión gratuita o una tarifa de introducción reduce las barreras y convierte a los visitantes curiosos en clientes habituales.
- Crea un sitio web sencillo. Una página dedicada a tu estudio virtual, con tu horario, tus instructores y testimonios de estudiantes, facilita el registro.
Un poco de promoción constante contribuye en gran medida a construir una audiencia online estable.
Hacer que cada clase virtual se sienta profesional.
Una buena clase en línea se basa en unos pocos hábitos. Tenlos en cuenta y tus alumnos seguirán volviendo.
- Comprueba tu configuración antes de clase. Confirma que tu conexión a internet, cámara y micrófono funcionan correctamente para que nada interrumpa la sesión.
- Elige un espacio tranquilo y bien iluminado. Un lugar tranquilo y claramente visible ayuda a los estudiantes a seguir la clase.
- Comunícate con claridad. Habla a un ritmo constante y utiliza demostraciones claras para guiar a los alumnos a través de cada postura.
- Fomentar la interacción. Dales a los estudiantes espacio para hacer preguntas y compartir sus opiniones. Esto fomenta el mismo sentido de comunidad que existe en las clases presenciales.
- Comparta los recursos posteriormente. Las sesiones grabadas, las guías de posturas y las sugerencias de lectura ayudan a los estudiantes a seguir practicando entre clases.
Si dominas estos aspectos básicos, tus clases virtuales se sentirán tan cuidadas como las presenciales en tu estudio, que es precisamente lo que hace que los estudiantes sigan matriculados.
¿Listo para llevar tu estudio de yoga al mundo online?


